
Querida Eliane,
¿Cómo te
encuentras? ¿Qué tal están tus padres? ¿Has tenido noticias de tu hermano Jan?
Yo estoy bastante bien. Esta mañana el hauptman[1] Klaus von Loen me ha
llamado a su despacho para asignarme el mando del segundo y tercer pelotón. Me
ha dicho que me pegase al Oberfeldwebel Steinner como “los mozos de cuadra a
las criadas” y que aprendiese de él. La verdad es que no se que va a enseñarme
un granjero medio danés. Ni tan siquiera viste correctamente el uniforme. Quizá
mañana entremos por fin en combate. Y veré si es cierto lo que cuentan de
“Ivan”, es así como llaman los muchachos a los rusos. En noches frías como esta
echo de menos Postdam. A Otto, Franz, Soren,... y sobre todo a tí, Eliane.
Aquellos largos paseos por el parque, tus recitales de piano en casa del oberst[2] Sterl. Quizá sea algo
atrevido por mi parte pero me gustaría decirte que te tengo en mi pensamiento a
todas horas y desearía que consideraras la posibilidad de casarte conmigo. No
se cuanto durará esta guerra pero teniendo en cuenta la superioridad del
ejército alemán quizá el año que viene pueda estar de vuelta para, que si tu
aceptas, podamos casarnos en primavera.
Esperando que
pronto podamos vernos,
Gunther.
Pd: Recibí tu
paquete. Dale las gracias a tus padres por su generosidad y a Adele por los
calcetines de lana.
