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viernes, 7 de noviembre de 2014

Sengoku Jidai: Invierno 1580

Sengoku Jidai o La Edad de los Estados Combatientes
La Campaña en el Último Tercio


Turno 4: Invierno de 1580

La nieve empieza a caer lánguidamente sobre los campos de cerezo de todo el Japón al compas de los desgarradores lamentos que se oyen en las letanías de los templos tas cumplirse ya un año de guerra, y lo que queda…

Ya se va viendo que clanes van siendo más poderosos al haber permanecido ajenos a las luchas que han debilitado a otros, o bien por las grandes victorias obtenidas sin apenas bajas; y se han declarado odios eternos entre sí como los Oda con los Tokugawa, los Takeda con los Uesugi o los Date con los Hojo. Odios de los que saldrán unos victoriosos y los otros muertos. 

Así pues…



lunes, 13 de octubre de 2014

Sengoku Jidai: Otoño de 1580

Sengoku Jidai o La Edad de los Estados Combatientes
La Campaña en el Último Tercio


Turno 3: Otoño de 1580
Las flores de cerezo empiezan a caer alfombrando los campos de color púrpura al igual que los ejércitos de algunos clanes son masacrados y sus daimios no dudan en hacerse sepukku antes de soportar la ignominia de la derrota y el cautiverio.
La actividad bélica de los clanes va “in crescendo” y los enfrentamienos van siendo cada vez más numerosos lo que ha dado como resultado la desaparición de dos clanes, o casi. 

Así pues…



miércoles, 16 de abril de 2014

Sengoku Jidai: Verano de 1580

Sengoku Jidai o La Edad de los Estados Combatientes
La Campaña en el Último Tercio

Turno 2: Verano de 1580
Todos los clanes entraron en el ecuador de sus campañas cuando los campos empiezan a agostarse por el calor y las damas acuden a realizar las ceremonias del Té a las orillas de los lagos o a los bosques al pie de las montañas en busca de su frescor… Hasta ahora sólo los Uesugi se habían atrevido a atacar a algún otro de los 10 poderosos clanes mayores, que dio como resultado la batalla de los Llanos Amarillos, pero el verano no sólo trajo la subida del calor veraniego sino también del ardor guerrero de otros clanes que no dudaron en ir a la guerra contra otros de los poderosos señores del Japón. Así pues…



-     Los Date, con todo su ejército al mando de D. Munizumi y D. Sourin como jefe de la caballería entraron en la provincia de Shimosa perteneciente al clan Hojo aprovechando que éste se expandía hacia el oeste sin nada que se lo impidiera.

miércoles, 9 de abril de 2014

Sengoku Jidai: Batalla de los Llanos Amarillos

Batalla de los Llanos Amarillos (Primavera 1580)

La batalla se dio en un terreno llano cerca de una pequeña villa de campesinos cuya máxima dificultad geográfica era un pequeño huerto rodeado por unos cercados y una suaves lomas que acompañaban al camino.


Los Takeda, a pesar de ser los defensores, y quizás imbuidos por su dominio de la caballería, alinearon todo su ejército en la llanura, mientras que los Uesugi, conscientes de su inferioridad numérica y su falta de jinetes, se emboscaron entre las casitas del pueblo y el cercado esperando aguantar la embestida Takeda mientras que con su infantería ligera armada con teppos hostigarían en su flanco. Todo dependía de que los Takeda, confiados en su superioridad, atacaran en posición desfavorable para ellos. Y así fue, los Takeda lanzaron sus tropas a la carga con las naginatas a la derccha y los yaris a la izquierda flanqueados por su caballería y sus teppos alcanzando a los Uesugi bien parapetados entre los pueblos y los cercados.


jueves, 13 de marzo de 2014

Sengoku Jidai, Turno 1

      Nuestra historia comienza en un año indeterminado de esta convulsa época, cuando sólo quedan diez grandes clanes capaces de poder hacerse con el poder absoluto en el Japón. Diez Grandes Señores de la Guerra que a pesar de su sangre samurái han comprendido que la fuerza de esas malditas armas de fuego traídas por los extranjeros y la masa de grandes contingentes de hombres prevalecerán sobre las obsoletas ideas del honor y del combate individual cara a cara entre héroes.. Y donde sólo podrá quedar uno, aquel que se convertirá en el dueño del divino trono celestial… El emperador del Japón. 

Turno 1: Primavera de 1580


Todos los clanes buscaron en un principio buscar salidas naturales a costa de clanes menores, de este modo…

miércoles, 26 de febrero de 2014

Próxima Campaña: Sengoku Jidai

Sengoku Jidai o La Edad de los Estados Combatientes
La Campaña en el Último Tercio


Honorables Sama

      Mi nombre es Takao Furuyama y vine con mi amo en una expedición deiplomática a la ciudad de Sevilla, en España, como dicen sus excelencias, en el año de gracia de 1662, siendo rey de las Españas el Cuarto Felipe, que al igual que al dilecto emperador, Amateratsu guie y le acompañe siempre por el camino de la prosperidad.

      Cuento todo esto porque en esta bella ciudad conocí a un gentilhombre de gran reputación con el acero aunque no menos con las damas, llamado Garcinuño, que entre sus piadosas virtudes encontrábase el del arte de la elocuencia, y de este modo, entre vaso viene y vaso va de lo que Vuesas Mercedes llaman Manzanilla, que es como nuestro vino de arroz, pero muchísimo más dulce y sabroso, empecé a perder mi natural recato propio de los de mi tierra y a relatarle la asombrosa y a veces sórdida historia de mi añorada patria, el Japón, en una época convulsa y marcada por la sangre y el hierro que los naturales de mi país llamamos el Sengoku Jidai, y que con la fiel transcripción de mi nuevo y gran amigo Garcinuño paso a contarles para que perdure su conocimiento en tierras tan lejanas y extrañas como éstas, espero que sean benévolos con mi verbo y que los acontecimientos aquí descritos sean de su agrado. Que los 7 Dioses Felices los acompañen: 

La Guerra Ônin marca el inicio del Sengoku jidai, el “periodo de los estados en guerra”, que abarca desde la mitad del siglo XV hasta comienzos del XVII. Todo empezó con el declinar de los sucesivos shôgun Ashikaga y el desvanecimiento del poder central, que fue gradualmente asumido por los antiguos gobernadores provinciales. Eran estos los shugo, que cuando llegaron a ser virtualmente independientes se llamaron daimyô, señores absolutos en sus respectivos Reinos de Taifas. Una vez independizados del poder central (aunque todos ellos continuaban venerando al Emperador), los daimyô se dedicaron a acrecentar su poder a costa de sus vecinos, y así, poco a poco, el poder disperso volvió a reunirse. Como una gota de mercurio que se estrellase contra el suelo y se fragmentara en otras más pequeñas, y después las más grandes de éstas fueran absorbiendo a las menores hasta volverse a reunir en un todo. Todo esto a lo largo de un siglo y medio…

      Nuestra historia comienza en un año indeterminado de esta convulsa época, cuando sólo quedan diez grandes clanes capaces de poder hacerse con el poder absoluto en el Japón. Diez Grandes Señores de la Guerra que a pesar de su sangre samurái han comprendido que la fuerza de esas malditas armas de fuego traídas por los extranjeros y la masa de grandes contingentes de hombres prevalecerán sobre las obsoletas ideas del honor y del combate individual cara a cara entre héroes.. Y donde sólo podrá quedar uno, aquel que se convertirá en el dueño del divino trono celestial… El emperador del Japón. 


Turno 1: Primavera de 158…