sábado, 15 de febrero de 2014

La ciclogénesis en el club

Este lunes, después de haber aguantado infinidad de todo tipo de bombardeos en innumerables batallas, la nave del club ha sucumbido a la tempestad de estos días.
Hemos sufrido un pequeño boquete en una parte del techo que ha provocado la caída del falso techo de esa zona.
Hemos tenido bastante suerte porque pese a desprenderse justo sobre una de las estanterías de la pared, ha impactado sobre una escenografía de montañas rocosas que han hecho honor a su nombre y han resistido el envite. A pocos centímetros estaba un anfiteatro romano que sin duda habría sufrido peor suerte, y bajo esa primera balda varias de vehículos de la Segunda Guerra Mundial en 20mm que por suerte también han aguantado el envite y solo hubo que limpiarlos de la suciedad que dejó tras de si el falso techo.
Lo más perjudicado ha sido un tablero de costa, en el que ha quedado parte de la costa enguarrada, pero que tiene fácil arreglo, aunque tampoco quedaría mal dejar esa zona como aguas turbulentas, en recuerdo a este suceso.
Lo peor ha sido el tener que hacer recogida general de mesas, para facilitar las labores de reconstrucción. Ahora mismo sólo la mesa de la cocina está apta para jugar, y una que tenía a medias. El resto de mesas se han quitado o están ahora mismo llenas de material, aunque afortunadamente este lunes previsiblemente ya estará todo arreglado, listo para jugar más partidas.