domingo, 9 de febrero de 2014

Campaña Market Garden (IV)


El Puente de Joe
A las 14.35 horas el 17 de septiembre de 1944 abrieron fuego la artillería británica sobre la orilla norte para abrir camino por los países bajos hasta las ciudades de Eindhoven, Nimega y Arnhem, con el objetivo de cruzar el Rin. Salieron desde la cabeza de puente establecida por los británicos después de la ruptura del frente en Normandia el mes anterior. El XXX cuerpo británico emprendió la marcha por una sola carretera a través del ‘puente de Joe’ en la frontera belga-holandesa. La columna, encabezado por la elite de las unidades británicas, la división de guardias acorazadas, encontró resistencia de inmediato detrás del bombardeo andante que les precedía. 

Mientras tanto, se puso en marcha la mayor operación aerotransportada hasta la fecha y se llenaron los cielos de aviones y planeadores del primer ejército aerotransportado aliado. Compuesto por tres divisiones aerotransportadas, su misión era asegurar el paso para el XXX cuerpo sobre los muchos puentes que había en el camino de más de 100km hasta el puente sobre el Rin en Arnhem. No había bastantes aviones ni planeadores (¡eran más de 1,750 aviones y 3,000 planeadores!) para entregar todas las fuerzas de cada división a la vez. Por lo tanto tuvieron que hacer unas decisiones difíciles sobre que elementos dejar para la segunda y tercera oleada de refuerzos aerotransportadas en los siguientes días. La 101ª división aerotransportada americana era el responsable de asegurar el primer tramo de la ruta al norte de Eindhoven. Luego la 82ª división tenía la misión de tomar los puentes de Nimega y puntos varios al sur de la ciudad, además de prepararse para el inevitable contra-ataque desde la frontera de Holanda con Alemania al este. Por último, la 1ª división aerotransportada británica aterrizaba a más de 15km del puente de Arnhem que tenía que asegurar y mantenerlo hasta el relevo del XXX cuerpo. Se suponía que eso tendría lugar en un plazo de 48 horas…

Era una apuesta arriesgada que arrojaba la última reserva de los aliados a la balanza para intentar inclinarla a su favor antes del invierno. El éxito podría suponer llegar hasta el corazón de Alemania y terminar la guerra antes de navidad. Por lo menos eso era el propósito del arquitecto del plan, el mariscal Montgomery. Era un plan audaz pero tenía unas flaquezas obvias: si los paracaidistas no lograron el cruce en cualquier punto de la ruta, la misión sería casi imposible, por muchos ingenieros y puentes de pontones que traían consigo. Eso acarrearía el peligro de perder las tropas aerotransportadas que quedarían aislados al norte de la columna. El otro gran riesgo  de la operación era la vulnerabilidad de pasar todo un cuerpo de ejército motorizado por una sola carretera estrecha, rodeada de tierra pantanosa en gran parte del trayecto que no permitía salir del firme. Era un frente del ancho de una carretera pero con unos flancos cada vez mas largos según el ‘dedo’ aliado se adentraba en territorio enemigo hacia el norte. 


LA CAMPAÑA HASTA AHORA

Hemos jugado los primeros 4 días de la batalla de Arnhem siguiendo el guía de campaña del reglamento Rapid Fire! Cada unidad de 8-10 figuras representaba una compañía entera y cada turno era una hora, desde las 08.00 de la mañana hasta las 22.00 de la noche con movimiento nocturno dentro de las propias líneas. Los alemanes optaron por una defensa alrededor del puente en vez de adelantarla y la consecuencia era que el grueso de la 1ª división aerotransportada británica llegó a defender un perímetro desde los edificios al lado este del puente hasta el pueblo de Oosterbeek al oeste de Arnhem. 

El primer batallón siguiendo la ruta ‘leopardo’ más al norte, fue la única fuerza considerable que no llegó a la ciudad, quedando bloqueados en las afueras del noroeste de la ciudad, al norte de la línea de ferrocarril hasta Alemania. Fueron embolsadas en los bosques al nor-oeste de Arnhem y seguían resistiendo en el momento que dejamos la batalla para empezar la campaña en tierra del XXX cuerpo británico que tenía que llegar al puente sobre el Rin para relevar a los paracaidistas británicos. Los alemanes hasta llegaron a subirse al puente por la rampa norte y aislar el destacamento británico al este, pero la llegada de la segunda oleada de la 4ª brigada aerotransportada logró retomar el terreno perdido justo cuando los refuerzos escaseaban en el bando alemán. La presión de los dos regimientos de reconocimiento de las divisiones 10 y 9 de las SS sobre Oosterbeek desde el norte y la nutrida división Von Tettau desde el oeste obligó a los británicos retirarse hacia la ciudad. Primero tuvieron que abandonar las zonas de aterrizaje y luego todo el recorrido hasta Oosterbeek.

Al final quedaba una cabeza de puente alrededor del puente y las afueras del oeste de la ciudad. La lucha callejera fue intensa y el flujo de refuerzos alemanes en aumento logró acercarse al puente desde el noroeste, norte y noreste. En gran parte debido al apoyo de los blindados, contra los que las tropas ligeras británicas poco podían hacer, sobre todo los carros pesados tigre I y II. El apoyo de la artillería británica de largo alcance fue vital para mantener el enemigo a raya y ralentizar el inexorable avance alemán. Esta batalla es el cronometro de la campaña para la carrera contra el tiempo que supone el avance del XXX cuerpo por tierra hasta el ‘puente lejano’ de Arnhem.


Historial de la campaña: