lunes, 10 de febrero de 2014

Batalla de Raszyn (1809)

Buena batalla tuvimos ese viernes por la noche, si señor, de esas que te dejan un buen sabor de boca aunque hayas perdido.

Se trataba de la batalla principal del asalto austriaco a Polonia durante la campaña de 1809, un escenario secundario, mientras  el grueso principal del ejército austriaco se esforzaba en la conquista de Baviera.

Por un lado, representando a las gloriosas tropas austriacas del Archiduque Joseph - hermano del Rey - estaban Ferdi, Miguelón y Julio, mientras que por el bando polaco-francés liderado por Poniatowsky, estaban Sergio H., Antonio (Talavera) y un servidor, que aunque al principio estuve más de árbitro, ya que había movimiento y unidades ocultas, me encargué del mando del sector menos importante de la batalla.



La batalla consistía en el ataque en masa de la vanguardia austriaca sobre la aldea de Raszyn y alrededores, donde el ejército polaco-francés se había hecho fuerte en sus alrededores a lo largo de las marismas y bosques de un crecido arroyo del mismo nombre, que había que tomar para amenazar la capital polaca.

La proporción de tropas era aproximadamente de un 2,5 a 1 a favor del austriaco y el resultado en la batalla real fue que los polacos resistieron la acometida austriaca, obligando a los austriacos a retirarse del campo de batalla.


Preparé la batalla de modo histórico (evidentemente) con los grenzer de la división de vanguardia topándose de bruces con los polacos del centro y la caballería austriaca de Von Shor siguiendo unas órdenes suicidas de tomar los vados a derecha e izquierda del centro (Lo siento, Ferdi, porque te tocó la labor más ingrata y no hiciste más que recibir, en la próxima te daré un papel más lucido).
Además, se llevó a cabo todo en una mesa de 120 cm de profundidad (sólo 3 tableros) para que se empezase ya con los combates desde el primer turno.

Por último añadir que para que fuera todo más rápido abandonamos el sistema de movimiento por cartas usando el de siempre de mover todo un ejército y después el otro bando, decidiendo quien movía primero el que ganaba la iniciativa. Creo que el sistema funcionó bien.


Empezamos a darnos de tortas desde el principio llevándose la peor parte los austriacos, que no tenían más remedio que cargar por los estrechos vados que cruzaban el arroyo unidad por unidad, sin apoyos y sin superioridad artillera ya que ésta venía detrás.

Pero poco a poco la masa numérica austriaca empezó a prevalecer (para ese momento Ferdi y Antonio se había ido ya) quedándonos el resto, y tras una terrible lucha limpiando primero los márgenes de río y luego casa por casa, los austriacos tomaron tres de los cuatro pueblos en el turno 12, y el último y más importante, Raszyn, lo llegaron a ocupar un turno antes pero fueron nuevamente desalojados por un contraataque de la reserva polaco-francesa.


Epílogo. La batalla estaba planteada para 12 + 1d6 turnos pero al final del último turno, viendo como estaban las cosas, y a pesar de que los austriacos habían sufrido 96 bajas por 54 de los francopolacos, como "árbitro-jugador" decidí dar la victoria a los primeros, ya que aunque no habían tomado el pueblo principal, sí habían tomado todos los vados aledaños y el movimiento en pinza hubiera sido inevitable así como la retirada polaca a no ser que quisieran quedar copados, que creo que no.

Por lo tanto se dio la vuelta a la historia en esta ocasión y nos fuimos a casita a las 8,30 de mañana, creo que instaurando un nuevo record de permanencia un viernes por la noche.
jejejejeje.

El Presi