sábado, 22 de octubre de 2011

Statis Pro Basketball

5º partido Finales NBA
en El Último Tercio

Después de su victoria en Dallas los Heat llevaban muy bien encarriladas las series finales con un 3-1 a su favor que sometía a los Mavs a la increíble presión de tener que ganar los tres partidos restantes si querían hacerse con el anillo; misión casi imposible pero que había que intentar empezando por ganar el partido que quedaba en Dallas para ir a resolver la final a Florida.

Así pues, Dallas salió con su quinteto titular tipo liderado por Dirk Novitzki como alero fuerte junto a Shawn Marion, Tyson Chandler de pivot y Jason Kidd con J.J Barea como bases mientras que el entrenador de Miami metía toda la carne en el asador buscando solventar la final por la vía rápida con Lebron James y Udonis Haslem como aleros, Mario Chalmers y Dwayne Wade como bases y Erik Dampier de pívot visto su gran rendimiento en los partidos anteriores.

Desde el pitido inicial se vio a unos Heat muy metidos en el partido buscando celebrar el título en Dallas a toda costa infligiéndole un parcial de 7-0 al equipo local con un Wade extraordinario que se postulaba como líder de su equipo desde el principio, pero Dalla no se dejó arredrar y con un gran movimiento de balón por parte de Kidd y Barea igualaban el marcador 9-9, igualdad que predominaría en este cuarto sin que ningún equipo pudiera despegarse significativamente, 17-16 para los locales llegando al final del primer cuarto, pero un gran final de cuarto de Florida puso una pequeña ventaja en el marcador que dejaba las espadas en todo lo alto, 19-22 a favor del equipo visitante.

El segundo cuarto empezó de un modo eléctrico para los chicos de Spoelstra pues endosaron nada más y nada menos que un parcial de 12-0 a unos sorprendidos Mavericks que no sabían que hacer ante la avalancha que se les venía encima, y aunque ejercieron una fuerte presión en toda la cancha, lo único que conseguían era cargarse de faltas. En esos momentos un peligroso 19-34 se cernía sobre la afición local presagiando un trágico final para sus aspiraciones de conseguir el campeonato, pero la avalancha no paraba sino que iba a más y posteriormente Dallas volvió a sufrir otro parcial de 10-0 dejando el marcador al final de la primera parte en un 24-46 favorable a los Heat.


Debió haber bronca en el vestuario tejano durante el descanso pero aun así las caras de los Novitzki y compañía reflejaban más abatimiento que espíritu de lucha, y es que hasta ese momento los pesos pesados de Dallas habían estado muy por debajo de su nivel habitual, no se sabe si por la presión al ver que el partido, y con ello la final, se les escapaba de las manos, o bien por el impresionante juego de unos Heat liderados por Wade en el que todos rendían a un gran nivel.

En el tercer cuarto los Heat dejaron a sus principales titulares en cancha confiados en la ventaja de la que disfrutaban mientras que los Maveriks, aun con algunos problemas debido a las faltas acumuladas, ponían a todos sus titulares en la cancha. Pero otra vez, tras un par de canastas de ambos bandos los de Florida volvieron a endosar un 8-0 a los de Tejas, y eso que era ahora el equipo suplente el que estaba sobre la cancha, pero es que los Novitzki, Kidd, Butler y compañía estaban negados de cara a la canasta acumulando unos lamentables porcentajes de tiro. Los únicos que se salvaban eran Chandler, aunque más atento al rebote e imponer su dominio en la pintura que a tirar, y Stojakovic, que desde el banquillo consiguió una magnífica serie de 4 de 4 en triples que permitía a Dallas no alejarse de manera definitiva en el marcador. Todo ello unido a una intensa presión por todo el campo hizo que la distancia se redujera algo en el marcador, pero los suplentes de Florida, con un gran juego y porcentaje de tiro libre aprovechaban casi al máximo los tiros que les proporcionaban las faltas de los contrarios, sobre todo un Eddie House espectacular que no falló ninguno de los 10 tiros libres que intentó, un Bosh soberbio todo el tiempo que jugó y, sobre todo, el 6º hombre de Miami, Mike Bibby, que fue el hombre que lideró el juego de su equipo en todo momento, por lo que al final del tercer cuarto las cosas iban mal para los de Dallas pero no era algo imposible pues la diferencia era sólo de 11 puntos cuando habían llegado a estar por encima de los veinte, lo peor era la cantidad de faltas que acumulaban los jugadores de Dallas al final de este cuarto liderados por un Novitzki con cinco faltas personales, y Chalmers, Terry y Butler con cuatro cada uno, lo que afectaría el rendimiento defensivo del equipo de cara al definitivo último cuarto. Así las cosas, 75-86 al final del penúltimo acto.

Empezaba el último acto con los equipos titulares en cancha, tal era la apuesta del entrenador local para intentar conseguir la victoria que permitiese llevar la final de nuevo a la Costa Este pero no hubo manera. En esta ocasión fue Lebron James quien puso la directa, aunque había estado hasta ese momento a la sombra de Wade, Bibby y Bosh, para imponer un parcial de 15-4 que ponía a los Heat con 20 puntos de diferencia (79 - 101) a mitad del cuarto, a lo que se añadían las expulsiones de Novitzki y Terry por acumulación de personales. Miami no había dejado opción ni siquiera para la sorpresa y estaban arrollando a unos Mavs totalmente desarbolados, sobre todo Wade y un Lebron James que se estaba gustando a sí mismo y que ahora metía todo lo que intentaba para disfrute de sus seguidores. El partido ya no tuvo más historia que la retahíla de canastas de los de Florida en los minutos de la basura que restaron brillantez a la final pues estaba sentenciada a falta de la mitad del cuarto, llegando al final del partido con un clarísimo 85-117 a favor de los de Miami.

Fue uno de esos días tontos en los que a un equipo no le sale nada y al otro casi todo, la prueba está en la diferencia en el resultado: ¡32 puntos! Y más fuera de casa. Dándose la casualidad de que encima se produjo en el partido más trascendental de la final cuando hasta ahora la cosa siempre había estado muy equilibrada resultando en partidos muy disputados y victorias muy difíciles.

En resumen, todos los jugadores de Miami estuvieron de notable para arriba mientras que en Dallas sólo cumplieron Chandler, como siempre, y Stojakovic, mientras que a las principales figuras no les salió nada.
Por parte de los Heat, sus figuras brillaron a un gran nivel y esta vez además estuvieron magníficamente acompañados por un banquillo que se demostró decisivo a lo largo de todo el encuentro: Eddie House 14 puntos; James Jones 9 puntos; Chris Bosh 17 puntos y Mike Bibby 21 puntos. Unas estadísticas demoledoras del banquillo visitante. 

Jugador del partido: Aunque lo más justo sería dárselo a todo el banquillo visitante, destacamos en esta ocasión a Mike Bibby, que ha estado en todo momento llevando el juego del equipo cuando no estaban Wade y Lebron, o bien complementándolos cuando estaban en cancha, por lo que sin duda este MVP es para él en representación del banquillo de Florida.

el presi.