martes, 15 de noviembre de 2011

Unhappy King Charles!

La fría mañana del 30 de enero de 1649, en el palacio de Whitehall de Londres, moría decapitado Carlos Estuardo, rey de Inglaterra y de Escocia, acusado de alta traición y de "otros altos crímenes" contra la Nación y su Parlamento. Entre los que se encontraba el haber sumido al país en una sangrante y costosa guerra civil entre los años 1642 y 1646.

“Desdichado Rey Carlos”, (Unhappy King Charles. en el original), es un juego de GMT, de los denominados: “card driven games”. Con motor de cartas, ¡Vamos!

No voy a hacer aquí un análisis pormenorizado del juego ni de la época que lo enmarca, los blogeros o foreros, a buen seguro conocerán esta entrada en la que se presenta y analiza el juego, de una manera MAGISTRAL.
Enlace
Fue por ella, por la que yo me decidí a comprarlo una vez leída, y si no la conocéis, os invito a que la visitéis.

Por tanto, el contenido de la presente entrada, no es otro que el de ofrecer mis impresiones personales del mismo.

Por lo pronto, retomemos el tema donde lo dejamos, hablando de los juegos con motor de cartas… Esta es una modalidad de juegos que, particularmente considero, dieron una vuelta de tuerca al mundo del wargame, añadiendo a la complejidad, táctica o estratégica del juego en cuestión, un componente más en la simulación de aquel conflicto en forma de “eventos históricos”. Leo en los foros, que los primeros aparecieron allá por el 1993. Y en la baraja de juego alternaban entre cartas de evento y cartas de activación. Luego, aparecieron aquellos en los que en la misma carta, se mezclaban ambas capacidades, debiendo ser el jugador quien eligiera qué uso darle. Yo prefiero esta última modalidad, pero no es el caso de este juego. Aquí los eventos y las activaciones se nos presentan en cartas diferenciadas, y tan solo el hecho de que un evento de tu bando caiga en malas manos, dará con él al traste. Incluye también eventos que pudieron haber ocurrido, los denominados ALT-HIST, (historia alternativa). Estos dos aspectos son los que introducen un factor claramente diferenciador entre una partida y la otra.

Dos son las que he jugado por el momento, en bandos diferentes y con suerte diversa. En ambas venció el realista a los puntos. Lo que me lleva a deducir que el conseguir un resultado histórico en el juego requiere de varias partidas más para poder controlar todos los mecanismos de victoria. No es fácil para el Parlamento doblegar a un rey que comienza con un ejército más fuerte, si bien la militar no es la baza adecuada para conseguir la victoria; antes, y al contrario, es el camino más corto de labrar la propia ruina. Queda pues el control político del territorio como baza principal para conseguir la ansiada victoria, pero en su consecución nos encontraremos con los notables locales. Estos resultan vitales si son propios, y se convierten en verdaderos granos en el culo, si son los contrarios.

Se trata pues, de un juego apasionante, cuya dinámica y mecanismos se parecen a otros de la casa, pero que tiene elementos que le hacen singular. Como es el hecho de que una victoria total sobre el ejército dónde se encuentre el rey, y que este no pueda retirarse o dispersarse, significará la victoria automática en cualquier momento del juego.

No me queda más que invitaros a jugarlo en directo o en vassal:
http://www.vassalengine.org/wiki/Module:Unhappy_King_Charles

http://www.gmtgames.com/p-119-unhappy-king-charles.aspx

¡Disfrutadlo! ¡Pero sin que perdáis la cabeza!

Gonzo.